Desordenar el caos

Solo se trata de alterar el desorden

Julio 31, 2010

Hoy no estoy para nadie

Archivado en: Pameos — Dante @ 12:18 am

Todas esas cajas contienen objetos perdidos en mi mente, casi olvidados por la frágil cápsula de mi memoria. Son textos, revistas, fotografías, son la efímera construcción de mi vida. 

Y el extraño impulso que intenta jugar con ellos, hacerlos perdurables de algún modo, como el lúdico recurso de la escritura que apela a descifrarlos.

Todas esas cosas que podrían ya no estar allí, como tantas otras que ya no están, como esos seres entrañables que se fueron y sin embargo poseen su forma de existencia.

Esas cosas que uno conserva con algún vago pretexto y que habitan el territorio de lo inconluso, historias propias de un caballero de la vida nómade, que no se atreve a indagar en esas cajas por temor a sorpresas desafortunadas, o por el amargo sabor de la melancolía. Que solo se quita con un trago.

Inexplicable conservación de los recuerdos, efímera construcción del propio hábitat, esa monotonía recurrente de la que escapo a fuerza de aventuras, la luz que se filtra cada mañana, la misma imagen en el espejo cada día me ofrece una señal.

La desesperada necesidad de tener cerca las cosas preciadas, los pequeños tesoros personales, una idea desde hace tiempo, una palabra favorita, un amigo que llama de sorpresa, la imagen de lennon en la pared, el vaso de vino lleno.

Hoy, sin embargo, percibo la extrañación de todas las cosas.

Es que la muerte muchas veces deambula demasiado cerca. Y solo busca opacar el encanto secreto de todas las cosas.

Yo no le temo y la miro a los ojos, le advierto que acá está demás su visita, que ya puede seguir su viaje.

No existe el miedo si se puede despertar solo cada día y ver que esas cajas siguen allí. Porque son mi propia vida y descubro que mi camino todavía es largo, que todavía falta llegar mucho más lejos, porque de eso se trata.

Solo por hoy no quiero más tu visita. Dejame emborracharme tranquilo que necesito sentime vivo una vez más.

 

Julio 23, 2010

abismados

Archivado en: Pameos — Dante @ 11:32 pm

Estamos mirándonos a los ojos

estamos enojados

estamos borrachos

estamos convecidos de algo

estamos en silencio

estamos felices

estamos solos entre otros

estamos pensando cosas distintas

estamos dispuestos a todo y nada

estamos indecisos

estamos descubriéndonos

estamos escuchando nueva música

estamos melancólicos

sosegados, inquietos,

fumados, abismados

estamos desnudos

como niños hermosos

en una cama.

Estamos juntos por un momento.

 

 

Junio 7, 2010

La otra vida

Archivado en: Imágenes — Dante @ 1:38 am

Pudo haber sido un sueño de otra vida. Un camino se abría a lo lejos,

perdiéndose en una distancia onírica. Un paseo en bicicleta, en una tarde luminosa.

Atravesé calles extrañas observando un mundo nuevo, lejano y desconocido.

Pensé en ciudades como Lisboa, o Roma. Tal vez Praga. Pero no sabía en donde estaba.

Sin embargo avancé con mi bicicleta, crucé puentes hermosos,

atravesé paisajes despoblados, también ví multitudes de gente extraña

algunos me observaban al pasar con miradas humildes y sin desprecio,

pero la mayoría ignoraba mi presencia.

Un océano de azul profundo como un telón perfecto se dibujaba al andar,

ráfagas de aire puro llenando mis pulmones y sentir de golpe

como una insólita sorpresa, la distancia de todos mis seres queridos. Allí estaba solo.

Recorrí calles angostas, leí carteles indescifrables en una lengua incierta,

ví mujeres hermosas hablando un idioma desconocido, ancianas espectantes de todo,

niños exaltados corriendo por los parques, tiendas exóticas con aromas extraños,

bares vacíos o perdidos en el tiempo, familias ambulantes, vi pobreza y amor.

Ví un mundo encantador en el sueño de otra vida.

De un sueño andando en bicicleta que concluyó con mi vida de golpe.

En un precipicio inmenso e inevitable

y la muerte esperandome allí. Al final de todo.

 

 

Noviembre 10, 2009

La calma esa

Archivado en: Pameos — Dante @ 8:12 am

Absurdo rejunte de miserias

perdidas, de horas meditando al pedo

de recuerdos que pasan

como viejas canciones

inadvertidas en una rocola barata.

                            La precaria necesidad

                            de un poco más de blues

                            de verdad.

convencido solo por hoy :

existe la reconciliación con el alma,

de hecho así sucede, 

simplemente está ahí, una pequeña criatura

me llama Tío. 

“Siempre tirar pa´delante”.

Dice el Palo. Y lo escuchamos

                                           Ya lo creo.

Hoy estoy acá. Revelando mi propio secreto

indescifrable. Encantador o precario.

Como sea que no hiera.

Y toda la vida junta, cobra sentido.

Como un puente que me lleva a otro tiempo,

                                       que tal vez,

                                       siempre sea el mismo.

Algo nuevo que me deja inerte

no abandonado,

sino extraviado. Extracomplementado. O extrañado y ya.

Algo diferente.

                          Creo ver un poco más allá

                          en este recorrido: ver soledad y penumbras

                          pero también ver luz y un bosque con vida.

La naturaleza del tiempo y de los días hace que cada una de nuestras vidas resplandezca al fin.

                             como una música maravillosa.

Recolecto palabras y borracheras. Locuras y desventuras.

y puedo admitir aún

que aprendo a crecer todo el tiempo: Del mismo modo que crece una planta rara en un descampado necochense: casi solitariamente.

No del todo. Pero casi.

Rodeada por el vacío de una vegetación absurda y desconocida,

por cardos y paja brava.

Que son como seres improbables,

que no dicen nada

y venden humo. Pero además

                          por mágicas almas encantadas

                          que son amigos y nos abrazan,

con sus cálidas respuestas,

su música o sus poemas,

                 o tal vez un porro silencioso.

                 Sin hablar demasiado.

Ya no pienso en el absurdo, o en

                           esa supuesta calma.

O en algo que resulta incomprensible

y puede llevarme lejos.

La calma esa sienpre está llegando.

 

                                 

Octubre 21, 2009

Variaciones del mate

Archivado en: Uncategorized — Dante @ 12:50 am

Un buen mate merece ser compartido, allí reside su importancia. El agua justo antes del primer hervor.  La yerba inclinada sobre un costado de la calabaza devenida en objeto de culto. El espacio adecuado en donde insertar la bombilla y la espuma verde que resplandece a medida que ingresa el líquido. El resto es saber llevarlo, como quien avanza a remo en la tempestad. Sin embargo la ceremonia se completa con la circulación del mismo. Alguien que comparte un mate es también alguien que se aproxima.

Con el desgaste tal vez se lave un poco, o en el mejor de los casos puede llegar a disminuir la temperatura del agua sin haberse dañado por completo la superficie de la yerba, pero eso no es grave en absoluto. La tarde también se apaga lentamente y no la juzgo por ello. La pava vuelve a la hornalla.

Además, cada momento del día aporta lo suyo. A veces siento que la vida comienza cada mañana. Por eso el mate a la mañana posee ese carácter escencial. Una suerte de construcción efímera destinada a la reiteración inagotable. A lo absurdo y eficaz del goce inmediato. El silencio del mate en la mañana se torna metafísico. Me veo en el reflejo del termo inmóvil.

Septiembre 26, 2009

una casa con diez pinos

Archivado en: Evocaciones — Dante @ 5:06 am

Una casa con diez pinos

hacia el sur hay un lugar,

ahora mismo voy allá, porque ya no aguanto mas

no aguanto mas, vivir en la ciudad

solo humo y soledad

nada mas que respirar

nunca mas en la ciudad

no hay preguntas que hacer

una simple reflexión

solo se puede elegir

olvidarse o resistir,

para lograr y conseguir

prestigio en la ciudad

dinero y nada mas

sin tiempo de observar

un jardín bajo el sol

antes de morir.

Un jardín y mis amigos

no se pueden comparar

con el ruido infernal

de esta guerra de ambición

para ganar o empatar

prefiero sonreír

mirar dentro de mi

fumar o dibujar

para que complicar.

Complicar.

 La magia de Pappo y Javier Martinez.

Gracias bestias.

Septiembre 24, 2009

la nada

Archivado en: Pameos — Dante @ 6:04 pm

Alguien habla. Pero nadie sabe bien quién es.

Ni que carajo es lo que dice.

Se oye una música. Sensual y perversa.

Pero nadie sabe de dónde proviene. Ni porqué.

A lo lejos, un eco de voces remotas agita la pura comprensión.

El desasosiego omnipresente. La convicción absurda o necesaria.

Algo que ya nos merecemos hace rato. Un lugar.

Alguien habla - insisto - al parecer, no dice nada.

El desafío parece silencioso, como el propio vacío.

Como quien se para frente al mar para verse.

Como si éste, acaso, fuera un inmenso espejo invisible.

Y sirva de algo el lejano encanto de la noche.

Creer que sí, que claro vale la pena haber llegado a esto.

Una cuestión con las palabras, siempre las simples palabras.

Y que hable el poeta, el borracho o el puto reventado.

Solo si no hay nada que decir. Escuchá. Hay una lírica de fondo.

Un resplandor que también es real. Una sobrerealidad ilícita.

Jugar a ser nadie para siempre. O enterrar la jeta sin pudor.

Hasta colgar de una idea con el hocico enchastrado. Empezá

por donde te parezca conveniente. Cuál es el sentido sino.

Es cómo el amor cuándo ya no existe. Pero siempre está.

Una euforia inocente o un zarpe de la nada. Por pensar en otras cosas.

Porque la rabia es contagiosa, y estamos hasta las manos.

Del mismo modo que el humor contagia una sonrisa.

Hay que contagiarse así, de frente. No está demás,

un despertador que suena en la mañana.

Alguien que amanece despierto. Y sonríe solo.

Adornando un discurso que no dice nada.

Nada que no pueda ser dicho. Al fin y al cabo,

nada que no signifique algo.

Siempre que hable la palabra.

Septiembre 23, 2009

lo imposible

Archivado en: Pameos — Dante @ 5:02 am

Lo que permanece intacto

en la retina de unos ojos extraviados,

perdido y sin cuidado ya,

lo que descubro inocente

en el vacío indómito,

lo que ya no prometo,

lo que intenta descifrar

cada repetida palabra

hasta el absurdo,

el tiempo perdido para siempre

que se descubre en mí,

el atentado al pensamiento,

el mate caliente y bien amargo,

el intento de crear cada vez

una nueva historia,

aunque sea la misma

siempre y cada vez.

Ese díalogo inútil y delicado

que nace a veces,

El encuentro fortuito o

la conciliación del absurdo

y el sentido.

Del dolor y de nosotros.

Lo que no sabemos que somos,

ni dónde habitamos

la realidad,

Lo que quisiera decirte

por una sola vez

con palabras.

Agosto 12, 2009

Despiértame

Archivado en: Pameos — Dante @ 1:34 am

Aprender a pedir disculpas
sin rencores
ni algarabías.

Sin involucrarte en mi locura,
ni desperdiciar
la posión secreta de tus ojos,
ese núcleo lleno vida
y de valiosas sonrisas.

Existe un valle
con un río silencioso
entre montañas infinitas,
(allí permanecemos de cerca).

Y decimos que nada importa,
que ya no hay culpas,
y que nunca es tarde
para estallar de risa
una vez más.

Te pido que no busques
entenderme demasiado,
sólo que me mires así
siempre al despertar.
Sonreíme en la mañana
y tomemos otro mate
mientras asociamos
nuevas incoherencias.

Todo es tan sano
y sin prejuicios
que me gusta.

Podría llegar a estar loco
y taciturno de golpe,
pero siempre dispuesto
a sentir tu voz.

Julio 27, 2009

Irregular

Archivado en: Pameos — Dante @ 4:54 am

El ojo que me han roto

en la noche oscura,

es el mismo

que me habían roto

la última vez,

el izquierdo.

Es el mismo ojo

que no sin disimulo

observa circunspecto

mi propio desencato.

Y no se inquieta ya

por ciertos episodios obstinados,

o determinados precipicios

que no generan

el maldito vértigo aquel.

La ansiedad infinita

o la efímera inquietud

del tiempo sin sentido.

Sin embargo sé,

que algunos recuerdos

permanecerán impresos

eternamente

en la retícula

del ojo roto en la noche oscura.

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