Desordenar el caos

Solo se trata de alterar el desorden

Noviembre 10, 2009

La calma esa

Archivado en: Pameos — Dante @ 8:12 am

Absurdo rejunte de miserias

horrendas,

recuerdos que pasan como canciones

inadvertidas en una rocola barata.

                            La precaria necesidad

                            de un poco más de blues

                            de verdad.

Estoy convencido que existe

la reconciliación con el alma,

de hecho sucede y nada más: Está ahí, y me dice Tío.

“Siempre tirar pa´delante”.

Dice una bonita canción.

                                           Y ya lo creo.

Hoy estoy acá. Revelando un secreto indescifrable.

                        Infinito.

Y toda la vida junta, cobra sentido.

Como un puente que me lleva a otro tiempo,

                                       que siempre, tal vez,

                                       sea el mismo.

Pero me deja ahí, inerte

no abandonado,

sino intraviado. Que es diferente.

                         

                          Creo ver un poco más allá

                          en este recorrido: veo soledad y penumbras

                          pero además veo que hay luz y hay vida.

Y que cada una de nuestras vidas resplandece

                             como una música maravillosa.

Por eso recolecto palabras y borracheras. Locuras y desventuras.

Por eso puedo admitir

que aprendí a crecer: Del mismo modo que crece una planta rara

                                  en un descampado necochense: casi sola.

No del todo. Pero casi.

Rodeada por el vacío de una vegetación absurda y desconocida,

por cardos y paja brava.

Que son como seres improbables,

que no dicen nada

y venden humo. Como además

                          por mágicas almas encantadas

                          que son amigos y nos abrazan,

con sus cálidas respuestas,

su música o sus poemas,

                 o tal vez un porro, casi en silencio.

                 Sin hablar demasiado.

Ya no pienso en el absurdo, o en

                     esa soñada calma permanente.

O en algo que resulta incomprensible

y puede llevarme lejos.

Muy lejos.

 

                                 

Octubre 21, 2009

Variaciones del mate

Archivado en: Uncategorized — Dante @ 12:50 am

Un buen mate merece ser compartido, allí reside su importancia. El agua justo antes del primer hervor.  La yerba inclinada sobre un costado de la calabaza devenida en objeto de culto. El espacio adecuado en donde insertar la bombilla y la espuma verde que resplandece a medida que ingresa el líquido. El resto es saber llevarlo, como quien avanza a remo en la tempestad. Sin embargo la ceremonia se completa con la circulación del mismo. Alguien que comparte un mate es también alguien que se aproxima.

Con el desgaste tal vez se lave un poco, o en el mejor de los casos puede llegar a disminuir la temperatura del agua sin haberse dañado por completo la superficie de la yerba, pero eso no es grave en absoluto. La tarde también se apaga lentamente y no la juzgo por ello. La pava vuelve a la hornalla.

Además, cada momento del día aporta lo suyo. A veces siento que la vida comienza cada mañana. Por eso el mate a la mañana posee ese carácter escencial. Una suerte de construcción efímera destinada a la reiteración inagotable. A lo absurdo y eficaz del goce inmediato. El silencio del mate en la mañana se torna metafísico. Me veo en el reflejo del termo inmóvil.

Septiembre 26, 2009

una casa con diez pinos

Archivado en: Evocaciones — Dante @ 5:06 am

Una casa con diez pinos

hacia el sur hay un lugar,

ahora mismo voy allá, porque ya no aguanto mas

no aguanto mas, vivir en la ciudad

solo humo y soledad

nada mas que respirar

nunca mas en la ciudad

no hay preguntas que hacer

una simple reflexión

solo se puede elegir

olvidarse o resistir,

para lograr y conseguir

prestigio en la ciudad

dinero y nada mas

sin tiempo de observar

un jardín bajo el sol

antes de morir.

Un jardín y mis amigos

no se pueden comparar

con el ruido infernal

de esta guerra de ambición

para ganar o empatar

prefiero sonreír

mirar dentro de mi

fumar o dibujar

para que complicar.

Complicar.

 La magia de Pappo y Javier Martinez.

Gracias bestias.

Septiembre 24, 2009

la nada

Archivado en: Pameos — Dante @ 6:04 pm

Alguien habla. Pero nadie sabe bien quién es.

Ni que carajo es lo que dice.

Se oye una música. Sensual y perversa.

Pero nadie sabe de dónde proviene. Ni porqué.

A lo lejos, un eco de voces remotas agita la pura comprensión.

El desasosiego omnipresente. La convicción absurda o necesaria.

Algo que ya nos merecemos hace rato. Un lugar.

Alguien habla - insisto - al parecer, no dice nada.

El desafío parece silencioso, como el propio vacío.

Como quien se para frente al mar para verse.

Como si éste, acaso, fuera un inmenso espejo invisible.

Y sirva de algo el lejano encanto de la noche.

Creer que sí, que claro vale la pena haber llegado a esto.

Una cuestión con las palabras, siempre las simples palabras.

Y que hable el poeta, el borracho o el puto reventado.

Solo si no hay nada que decir. Escuchá. Hay una lírica de fondo.

Un resplandor que también es real. Una sobrerealidad ilícita.

Jugar a ser nadie para siempre. O enterrar la jeta sin pudor.

Hasta colgar de una idea con el hocico enchastrado. Empezá

por donde te parezca conveniente. Cuál es el sentido sino.

Es cómo el amor cuándo ya no existe. Pero siempre está.

Una euforia inocente o un zarpe de la nada. Por pensar en otras cosas.

Porque la rabia es contagiosa, y estamos hasta las manos.

Del mismo modo que el humor contagia una sonrisa.

Hay que contagiarse así, de frente. No está demás,

un despertador que suena en la mañana.

Alguien que amanece despierto. Y sonríe solo.

Adornando un discurso que no dice nada.

Nada que no pueda ser dicho. Al fin y al cabo,

nada que no signifique algo.

Siempre que hable la palabra.

Septiembre 23, 2009

lo imposible

Archivado en: Pameos — Dante @ 5:02 am

Lo que permanece intacto

en la retina de unos ojos extraviados,

perdido y sin cuidado ya,

lo que descubro inocente

en el vacío indómito,

lo que ya no prometo,

lo que intenta descifrar

cada repetida palabra

hasta el absurdo,

el tiempo perdido para siempre

que se descubre en mí,

el atentado al pensamiento,

el mate caliente y bien amargo,

el intento de crear cada vez

una nueva historia,

aunque sea la misma

siempre y cada vez.

Ese díalogo inútil y delicado

que nace a veces,

El encuentro fortuito o

la conciliación del absurdo

y el sentido.

Del dolor y de nosotros.

Lo que no sabemos que somos,

ni dónde habitamos

la realidad,

Lo que quisiera decirte

por una sola vez

con palabras.

Agosto 12, 2009

Despiértame

Archivado en: Pameos — Dante @ 1:34 am

Aprender a pedir disculpas
sin rencores
ni algarabías.

Sin involucrarte en mi locura,
ni desperdiciar
la posión secreta de tus ojos,
ese núcleo lleno vida
y de valiosas sonrisas.

Existe un valle
con un río silencioso
entre montañas infinitas,
(allí permanecemos de cerca).

Y decimos que nada importa,
que ya no hay culpas,
y que nunca es tarde
para estallar de risa
una vez más.

Te pido que no busques
entenderme demasiado,
sólo que me mires así
siempre al despertar.
Sonreíme en la mañana
y tomemos otro mate
mientras asociamos
nuevas incoherencias.

Todo es tan sano
y sin prejuicios
que me gusta.

Podría llegar a estar loco
y taciturno de golpe,
pero siempre dispuesto
a sentir tu voz.

Julio 27, 2009

Irregular

Archivado en: Pameos — Dante @ 4:54 am

El ojo que me han roto

en la noche oscura,

es el mismo

que me habían roto

la última vez,

el izquierdo.

Es el mismo ojo

que no sin disimulo

observa circunspecto

mi propio desencato.

Y no se inquieta ya

por ciertos episodios obstinados,

o determinados precipicios

que no generan

el maldito vértigo aquel.

La ansiedad infinita

o la efímera inquietud

del tiempo sin sentido.

Sin embargo sé,

que algunos recuerdos

permanecerán impresos

eternamente

en la retícula

del ojo roto en la noche oscura.

Julio 23, 2009

Suspendido

Archivado en: Pameos — Dante @ 3:05 am

Debería aprovechar el tiempo en otra cosa

menos ingenuo de mi parte sería

suponer que puedo darme el lujo

de desperdiciarlo todo

el tiempo libre

el trabajo, el estudio,

cada espacio vacío,

la insatisfacción cotidiana

otro vino hasta el final.

El frío consigue resguardarme

de la pena nocturna

(hoy mejor no salgo).

Si quisiera decirte algo

realmente lo haría,

es cierto que no merezco una respuesta

pero que peor respuesta

que el silencio

estremecedor y distante

como una mirada aterradora

fulminante

al borde del espanto

mi alma resiste el pánico

lo inconcluso

es el sentimiento que me deja

no tener explicación.

Ya no voy a volver a amarte,

no quiero ser parte

del eterno melodrama de la vida.

Tan solo busco una salida,

un pretexto para las palabras.

Julio 21, 2009

Feliz

Archivado en: Pameos — Dante @ 5:16 am

Lo que no consigo determinar
es el modo
de proceder mas cuidadoso.
Exento de sobresaltos y
alquimias del sentido.

Una insertidumbre clavada
en la nada
es como el despojo de toda clave,
nadie con quien ir
ningún lugar en donde estar.

Me pregunto sobre mi propia culpa
y comprendo que la culpa no existe,
que simplemente ya no estás
porque yo me fuí.

Pero ahora el tiempo
solo es el presente.
Ya no hay historias de amor.

Ya no deposito sin pensar
cada imagen vacía
en el escritorio imaginario de mi mente.

Y lo que resulta tan absurdo
e intempestivo
como un suspiro
en la solitaria noche.
Es lo que nos alimenta
de vida
y también de tragedia.

No me queda más
que aceptar la mierda que me toca.
Y sonreír en silencio.
Sin saber a qué viene todo esto.

Julio 9, 2009

silencio

Archivado en: Pameos — Dante @ 1:11 am

Nada de lo que digo es real,

ninguno de mis pensamientos

indica lo contrario.

Puedo observar alrededor

y no entrar

en vagas especulaciones.

Puedo respirar

y oir en silencio

mi aire

mi propia escencia.

Ya no me extingo.

El recuerdo

es un espacio vacío

en la laguna

de la mente.

 

H.D. Ruiz

 

 

 

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